
cuando vi el pequeño sobre debajo de mi puerta pensé "más publicidad de mier..." o seguramente serían más deudas, eso era lo único que llegaba puntual a mi casa...lo demás eran puros sueños, ilusiones de pobre que ansía ser rico. Levanté el sobre para mirar y casi doy con mi rosagante trasero contra el piso todavía en cemento de mi rancho "qué carajo es esto?" pensé pues sí, era la forma de suscripción a un nuevo tipo de comercio...ustedes también caerían de cubito dorsal si se enteraran de golpe que nuestro grado de barbarie dio un giro y regresamos a cosas horrendas como la esclavitud simplemente porque sí, porque a algún gobernante desocupado se le ocurrió.
la cosa es que pudo más mi morbo que mis principios y decidí yr a echar un vistazo a aquel lugar...solo por ver, aunque sentía unas ganas terribles de llenar la forma. En el catálogo adjunto ofrecían "material" importado, "Muy bonito" pensé, la barbarie es mundial.
Llené la forma, cogí mi ruana y casi no llego al sitio ubicado en algún lugar del norte de la ciudad. el sitio era nuevo, muy blanco, elegante y frio como todo lo nuevo. voy a la zona de atención al cliente donde me atiende una jovencita muy simpática, me dan unas ganas terribles de insultarla, de decirle que me llame a su jefe que yo si le pongo los puntos sobre la i a semejante sinverguenza.
Ella se queda muy callada mirando el piso y cuando siente que acabé, me señala sus ropas, un uniforme a rayas...comienza a contarme su historia, a decirme que no está tan mal eso de comprar, me dice que si no la escogen para atender a tipos neurasténicos como yo, su final hubiera sido horrible y sólo por robar algo pequeño en una tienda.
me voy enterando de cómo funciona esto y, la verdad, no me desagrada del todo, le pregunto a mi guía dónde puedo ver el "material" que anuncian en el catálogo y mientras le comento por qué les llaman de esta forma, no me parece justo, son personas y tienen un nombre como el resto de nosotros.
"Eso cambió" me dice "ahora perdemos todos os derechos, hasta ese". Hay un dejo de tristeza en sus palabras. seguimos caminando y llegamos a un corredor estrecho pero bien iluminado, rodeado de pequeños cuartos con rejas...todos habitados, algunas de ellas gritan e insultan, otras permanecen calladas, una de ellas se acerca a la reja y trata de alcanzarme "saqueme...soy buena... no maté a nadie..." todas ellas llevan un uniforme a rayas como el de mi guía.No puedo evitar el sentimiento de que todo esto es una gran barbarie.
pregunto por el material importado que ofrecen en la publicidad, mi guía me señala una puerta y vamos. Los cuartos en esta ala son más pequeños y en vez de reja tienen puerta, mi guía abre las ventanas de cada puerta y veo. le pregunto a mi guía por qué están aquí y n con las otras. "son saldos...cayeron hace un mes con algo de droga...no se". saldos? la respuesta me dejó casi mudo, de verdad que nos hemos vuelto bestias. Los "saldos" (que palabra tan simpática para denominar a personas como nosotros) no habían encontrado comprador, así que esta noche iban a ponerlas a dormir.
empiezo a ver mi parte de la barbarie como un acto de caridad, reviso las celdas de los saldos, dos "gringas" una australiana y una mexicana...nada mal, pero cuando me acerco para verlas mejor y decidir con quien las hago de dios lo único que recibo son escupitajos e insultos, solo la australiana se queda mirandome con algo de miedo a través de la ventanita, le digo que no se asuste, que no le va a pasar nada. " U are like the others...U want a sex slave to punish...U want to hurt me...I just want to go home...please take me out of here...I can't stand it, I don't wanna die" . Esta va a ser...le pregunto a mi guía que necesito para sacar a esa pobre de ahí, la cosa se complica pues además de la "pieza" necesito un sitio para tenerla "bajo control", un cinturón de transporte como minimo, un uniforme con la información de la "pieza" y además ella necesita un tatuaje. la condición de estas pobres es una condena a muerte o una cadena perpetua.
Lo primero es buscarle un nombre a la nueva esclava, para eso vamos a un cuarto donde la hacen quitarse el uniforme...le pregunto como se llamaba o como quiere llamarse sin que los empleados del "mercado" se den cuenta, está muy nerviosa, no para de mirar al piso y comerse los labios, me acerco un poco y le pregunto al oido. "Laura" me dice con una voz temblorosa apenas audible. Entonces se llama laura-digo- y los empleados comienzan a prepararla para el tatuaje, Laura forcejea un poco, la idea de la aguja la asusta todavía. al fín se deja manejar y los empleados terminan el tatuaje, le esposan las manos al frente y ya estamos casi listos; vamos a un lugar que parece una tienda con todo lo que necesitamos para equipar la "pieza", bueno, a Laura. comienzo con la ropa, eso de ser esclava de por vida ya es suficiente castigo, no es justo hacerla pasear desnuda. vemos muchos uniformes y le hago una seña, le pregunto cual le gusta. " I have no rights, you're my master, you have to decide just as you have decided it was me that deserved to live another day" que crueldad, a esta pobre de verdad le quebraron la voluntad. escojo un overol naranja y unos mocasines de lona del mismo color, parece que a Laura le gusta , después veo los cinturones...escojo uno negro con mancuernas plateadas. Podré ser un barbaro pero mi buen gusto tiene que verse reflejado en todo lo que tengo y hago.
Escojo un uniforme azul de dos piezas y estampo mi compra con el mismo código que los empleados le tatuaron en el brazo a Laura. la dejo que se cambie, total no puede escapar, eso sería inútil; al salir del vestidor le pongo el cinturón y aseguro sus manos, aunque es algo incomodo física y emocionalmente, hay un reflejo de vanidad que la lleva a posar....es muy bonita, creo que escogí bien y más me vale pensar planes para Laura a ver si evito recordar a las otras tres desafortunadas, a los "saldos". lo único que me falta para poderla llevar es un sitio, una celda...y yo con la escasez de centavos que caracteriza a todos los profesores de mi país...pero parece que no va a ser más un problema, parece que Laura se salva de esta indignidad, pues cuando estoy firmando para poder "hospedar" a Laura por unos meses en una prisión más grande se me acerca una trabajadora social y me ofrece dos sobres...otra vez sentí que me iba de espaldas pues los sobres contenían la solución a mis recién adquiridos problemas, uno tenía la llave de un hermoso edificio diseñado por el mejor arquitecto del país, pensado para alojar a esos nuevos miembros de la sociedad. una mansión; Laura entendió y no disimuló su tristeza, cuando le pregunté en mi medio inglés por qué le daba por ahí ahora que podía sentirse viva me dijo algo como "It will be your house, it's beautiful but it will be only a cell for me, there's no difference between here and there...can U see?" claro que podía ver, le dije que si se portaba bien a lo mejor no era necesario encerrarla. El otro sobre tenía las laves de un carro, el transporte preciso, podía llevar 5 esclavas y dos guardias además del conductor, al fin iba yo a estrenar mi licencia de 5 categoría (otra chifladura de juventud, de cuando acá le da a un universitario por meterse a manejar camión?).
al salir, mi guía se queda mirandome con una mezcla de alegría y de temor por la suerte de la pobre esclava que acababa de encontrar comprador, le digo que la próxima vez puede ser ella, que no se preocupe ya que fue ella quien me convenció de las ventajas de "adoptar" una...bueno ustedes ya saben qué, yo no me acostumbro a la palabra.
Así comenzó esta locura y lo mejor es que sigue, Laura les contará después su punto de vista.
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